jueves, 8 de marzo de 2012


ENSAYO

por Miriam Itzel Gómez Cédula: 4-149-131

¿Qué es supervisión?

La palabra supervisión es compuesta, viene del latín ¨visus¨ que significa examinar un instrumento poniéndole el visto bueno; y del latín ¨super¨ que significa preeminencia o en otras palabras: privilegio, ventaja o preferencia por razón o mérito especial. Supervisión es pues, dar el visto bueno después de examinar y la supervisión de obras tiene por objetivos básicos vigilar el costo, tiempo y calidad con que se realizan las obras.

     La supervisión  como tal tiene varias definiciones, pero la que más se asemeja a la realidad educativa es la de vigilar y apoyar a los educadores en su compleja y difícil tarea de educar.  En el Decreto 100 de 1957 artículo 14 se define la supervisión como el mejoramiento de la enseñanza en todos sus aspectos. Es pues la supervisión una súper vista donde el supervisor como observador externo del proceso que conlleva el educar puede mirar objetivamente a los involucrados en el proceso educativo. Es por ello que el supervisor no puede ser juez y parte, solamente es un observador con cualidades que le permite evaluar una situación con conocimiento de causa y efecto.  El Artículo 14 del Decreto 100 de 1957 nos perfila al supervisor como observador del alumno, el ambiente, el maestro y el programa. Más adelante en reformas efectuadas a la supervisión veremos que también debe observar los métodos y técnicas empleados.  El supervisor debe ser organizado, hacer su supervisión en forma sistemática y darle continuidad. Para realizar sus funciones el supervisor debe ser democrático, comprensivo, cooperador cuando se enfoca en la gran variedad de problemas y situaciones. Otro aspecto importante del supervisor es que debe ser orientador y tener una actitud de crítica constructivista dirigida a ayudar a los maestros y profesores. De aquí en adelante se analizan las funciones del supervisor porque por medio de ellas comprendemos ¿Qué es supervisión?
La primera función es orientar y ayudar: esto en definitiva significa que el supervisor es un apoyo en el proceso educativo. El supervisor no es un juez que llega a juzgar a los docentes sino que es un orientador y para poder serlo debe estar igual o mejor capacitado que los docentes, inclusive con vasta experiencia como educador para poder ser ese guía que hoy necesitamos en las escuelas.
Segundo debe procurar que se cumplan los objetivos de aprendizaje en cada área de enseñanza. Para ello los supervisores deben ser especialistas en las diferentes aéreas.
Tercero el supervisor debe impulsar el perfeccionamiento profesional mediante seminarios, talleres pedagógicos que mejoren el proceso de enseñanza.
Además debe procurar ayudar y orientar a los docentes en que ubiquen sus asignaturas en plan integral del desarrollo de los estudiantes; con el propósito de motivar y que existan las debidas coordinaciones entre todas las asignaturas del mismo nivel para que el aprendizaje sea fructífero.
El supervisor debe dedicar el mayor tiempo posible a su supervisión para poder enterarse como marchan las asignaturas y poder ayudar a la coordinación de la labor docente. En este punto muy poco logran los supervisores dado que no hay suficientes especialistas nombrados para que puedan dedicarle suficiente tiempo a los centros que se les asigna. Además suelen pedirles muchas veces funciones administrativas para las cuales debieran tener un departamento  dentro del Ministerio de Educación que los este apoyando.  Con tantas funciones de los supervisores como son además la revisión de los programas, técnicas y métodos de enseñanza para poder solicitar reformas a los mismos de ser necesario, el supervisor no tiene el suficiente tiempo para tantas tareas. Es por ellos que muchas de las funciones de los supervisores recaen sobre los directores de los centros escolares.
Al final de todo proceso de supervisión es menester informar a los directores de Escuelas Secundarias sus indicaciones y sugerencias por escrito.
Como vemos la supervisión no es solo planear, organizar, orientar, motivar, velar por el buen funcionamiento de la educación impartida por docentes en diferentes asignaturas, sino también conlleva una continua labor encaminada al mejoramiento de la educación a través de las sugerencias e indicaciones de los supervisores. Con esto se logra alcanzar una efectiva e integral educación. Pero el supervisor debe ser creativo, proactivo y organizado para poder entre tantos aspectos que involucran su supervisión lograr el éxito.
Ellos son los que miran más allá de un aula de clases. Deben estar observando que cada uno de los integrantes del proceso educativo este logrando los objetivos y fines de educación utilizando los métodos científicos y tecnológicos que son cada vez más necesarios en una sociedad de cambios constantes donde el individuo logre integrarse en la sociedad y en la fuerza laboral no solo preparado intelectualmente pero moralmente con valores de respeto, amor por la patria, conocimientos tecnológicos y medio ambiente. Para ser un buen supervisor hay que tener una mentalidad integradora, versátil, poder trabajar en equipo, alto nivel de comunicación escrita y oral entre las muchas habilidades que le darán la capacidad de ejercer con éxito sus funciones.
La supervisión apunta al mejoramiento del proceso enseñanza-aprendizaje, para lo cual tiene que tomar en cuenta toda la estructura teórica, material y humana de la escuela
(Nerici; p.54).




 




Bibliografía
Decreto 100 de 14 de febrero de 1957, Por el cual se señalan funciones a la Dirección General de Educación, a las Secciones de Educación Primaria, Secundaria y Particular, a los Supervisores de Educación Secundaria, a los Inspectores de Educación Primaria, a los Directores de Escuelas Primarias y Secundarias y a los Profesores y Maestros.
http://www.monografias.com/trabajos35/supervision-educativa/supervision-educativa.shtml

No hay comentarios:

Publicar un comentario