ENSAYO
por Miriam Itzel Gómez Cédula: 4-149-131
¿Qué es supervisión?
La palabra
supervisión es compuesta, viene del latín ¨visus¨ que significa examinar un
instrumento poniéndole el visto bueno; y del latín ¨super¨ que significa
preeminencia o en otras palabras: privilegio, ventaja o preferencia por razón o
mérito especial. Supervisión es pues, dar el visto bueno después de examinar y
la supervisión de obras tiene por objetivos básicos vigilar el costo, tiempo y
calidad con que se realizan las obras.
La
supervisión como tal tiene varias
definiciones, pero la que más se asemeja a la realidad educativa es la de
vigilar y apoyar a los educadores en su compleja y difícil tarea de
educar. En el Decreto 100 de 1957
artículo 14 se define la supervisión como el mejoramiento de la enseñanza en
todos sus aspectos. Es pues la supervisión una súper vista donde el supervisor
como observador externo del proceso que conlleva el educar puede mirar
objetivamente a los involucrados en el proceso educativo. Es por ello que el
supervisor no puede ser juez y parte, solamente es un observador con cualidades
que le permite evaluar una situación con conocimiento de causa y efecto. El Artículo 14 del Decreto 100 de 1957 nos
perfila al supervisor como observador del alumno, el ambiente, el maestro y el
programa. Más adelante en reformas efectuadas a la supervisión veremos que
también debe observar los métodos y técnicas empleados. El supervisor debe ser organizado, hacer su
supervisión en forma sistemática y darle continuidad. Para realizar sus
funciones el supervisor debe ser democrático, comprensivo, cooperador cuando se
enfoca en la gran variedad de problemas y situaciones. Otro aspecto importante
del supervisor es que debe ser orientador y tener una actitud de crítica
constructivista dirigida a ayudar a los maestros y profesores. De aquí en
adelante se analizan las funciones del supervisor porque por medio de ellas
comprendemos ¿Qué es supervisión?
La primera función es orientar y ayudar: esto en
definitiva significa que el supervisor es un apoyo en el proceso educativo. El
supervisor no es un juez que llega a juzgar a los docentes sino que es un
orientador y para poder serlo debe estar igual o mejor capacitado que los
docentes, inclusive con vasta experiencia como educador para poder ser ese guía
que hoy necesitamos en las escuelas.
Segundo debe procurar que se cumplan los objetivos
de aprendizaje en cada área de enseñanza. Para ello los supervisores deben ser
especialistas en las diferentes aéreas.
Tercero el supervisor debe impulsar el
perfeccionamiento profesional mediante seminarios, talleres pedagógicos que
mejoren el proceso de enseñanza.
Además debe procurar ayudar y orientar a los
docentes en que ubiquen sus asignaturas en plan integral del desarrollo de los
estudiantes; con el propósito de motivar y que existan las debidas coordinaciones
entre todas las asignaturas del mismo nivel para que el aprendizaje sea
fructífero.
El supervisor debe dedicar el mayor tiempo posible
a su supervisión para poder enterarse como marchan las asignaturas y poder
ayudar a la coordinación de la labor docente. En este punto muy poco logran los
supervisores dado que no hay suficientes especialistas nombrados para que
puedan dedicarle suficiente tiempo a los centros que se les asigna. Además
suelen pedirles muchas veces funciones administrativas para las cuales debieran
tener un departamento dentro del Ministerio
de Educación que los este apoyando. Con
tantas funciones de los supervisores como son además la revisión de los
programas, técnicas y métodos de enseñanza para poder solicitar reformas a los
mismos de ser necesario, el supervisor no tiene el suficiente tiempo para
tantas tareas. Es por ellos que muchas de las funciones de los supervisores
recaen sobre los directores de los centros escolares.
Al final de todo proceso de supervisión es menester
informar a los directores de Escuelas Secundarias sus indicaciones y
sugerencias por escrito.
Como vemos la supervisión no es solo planear,
organizar, orientar, motivar, velar por el buen funcionamiento de la educación
impartida por docentes en diferentes asignaturas, sino también conlleva una
continua labor encaminada al mejoramiento de la educación a través de las
sugerencias e indicaciones de los supervisores. Con esto se logra alcanzar una
efectiva e integral educación. Pero el supervisor debe ser creativo, proactivo
y organizado para poder entre tantos aspectos que involucran su supervisión
lograr el éxito.
Ellos son los que miran más allá de un aula de
clases. Deben estar observando que cada uno de los integrantes del proceso
educativo este logrando los objetivos y fines de educación utilizando los
métodos científicos y tecnológicos que son cada vez más necesarios en una
sociedad de cambios constantes donde el individuo logre integrarse en la
sociedad y en la fuerza laboral no solo preparado intelectualmente pero
moralmente con valores de respeto, amor por la patria, conocimientos
tecnológicos y medio ambiente. Para ser un buen supervisor hay que tener una
mentalidad integradora, versátil, poder trabajar en equipo, alto nivel de
comunicación escrita y oral entre las muchas habilidades que le darán la
capacidad de ejercer con éxito sus funciones.
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La supervisión apunta
al mejoramiento del proceso enseñanza-aprendizaje, para lo cual tiene que
tomar en cuenta toda la estructura teórica, material y humana de la
escuela
(Nerici; p.54).
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Bibliografía
Decreto 100 de 14 de febrero de 1957, Por el cual
se señalan funciones a la Dirección General de Educación, a las Secciones de
Educación Primaria, Secundaria y Particular, a los Supervisores de Educación
Secundaria, a los Inspectores de Educación Primaria, a los Directores de
Escuelas Primarias y Secundarias y a los Profesores y Maestros.
http://www.monografias.com/trabajos35/supervision-educativa/supervision-educativa.shtml
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